
IFRS 18 sustituye a IAS 1, pero no se limita a cambiar el nombre de un estado financiero. La norma reduce la libertad de presentación de la cuenta de resultados, refuerza la desagregación y regula los indicadores de rendimiento definidos por la dirección.
Lo que no cambia
IFRS 18 trata principalmente de la presentación y la información a revelar. Por sí sola, no modifica de forma fundamental los principios de reconocimiento y valoración de las transacciones. Por tanto, los datos contables de base siguen siendo en gran medida los mismos.
Lo que cambia respecto a IAS 1
- clasificación de ingresos y gastos en categorías operativa, de inversión y de financiación;
- presentación obligatoria del resultado operativo;
- presentación del resultado antes de financiación e impuestos;
- información específica sobre las MPM;
- principios reforzados de agregación y desagregación;
- cambios relacionados en determinados requisitos de IAS 7.
Impacto en el modelo de consolidación
Con IAS 1, muchos grupos construyen la cuenta de resultados principalmente a partir de una jerarquía de cuentas. IFRS 18 puede exigir atributos adicionales: naturaleza de la actividad, tipo de activo, características de la financiación o destino de determinados gastos.
El modelo objetivo debe separar claramente los datos de origen, las reglas de clasificación IFRS 18 y el reporting. Esta separación facilita las excepciones, los cambios futuros y la pista de auditoría.
Impacto en la recopilación
Los paquetes de reporting pueden tener que incorporar nuevos detalles. Un dato que antes se recopilaba en una cuenta global puede tener que desglosarse para determinar su categoría o explicar una partida material. Los controles de recopilación deben adaptarse en consecuencia.
Impacto en el reporting
Los informes estatutarios, cuadros de mando, estados Excel, informes narrativos y etiquetados digitales deberán estar alineados. El resultado operativo IFRS 18 no debe confundirse con un EBITDA o un resultado operativo ajustado utilizado para la gestión.
Impacto en los procesos
- nuevos mappings que mantener;
- validación de excepciones por los equipos de normativa;
- conciliación entre la antigua y la nueva presentación;
- revisión de los indicadores alternativos;
- elaboración de comparativos;
- actualización de la documentación y de los controles internos.
Arquitectura recomendada
Una solución sólida se basa en una tabla de reglas centralizada, versionada y documentada. Los tratamientos automáticos deben cubrir la mayoría de los casos, mientras que las excepciones se gestionan mediante un workflow controlado. Los usuarios deben poder rastrear un subtotal publicado hasta los datos de origen.
Una transformación que debe gestionarse como proyecto EPM
El éxito depende menos del formato del informe final que de la calidad de los datos y reglas que lo alimentan. IFRS 18 debe tratarse como un proyecto transversal que incluya normativa, consolidación, control de gestión, fiscalidad, TI y comunicación financiera.
Bien preparada, la transición permite reducir ajustes manuales y acercar el reporting estatutario y el de gestión. Mal anticipada, puede añadir otra capa de archivos y controles al final del cierre.