
IFRS 18 modifica profundamente la presentación de la cuenta de resultados de los grupos que aplican IFRS. Aplicable a los ejercicios iniciados a partir del 1 de enero de 2027, sustituye a IAS 1 e introduce una estructura más homogénea para mejorar la comparabilidad entre empresas.
Tres categorías en el centro de la nueva cuenta de resultados
Los ingresos y gastos deberán clasificarse en tres categorías principales: operativa, inversión y financiación. Dos categorías adicionales abarcarán los impuestos sobre beneficios y las actividades interrumpidas.
Categoría operativa
Es la categoría por defecto. Incluye los ingresos y gastos de las actividades principales de la entidad y los elementos que no cumplen los criterios de las demás categorías. No equivale al resultado recurrente y puede incluir elementos inusuales o volátiles.
Categoría de inversión
Incluye principalmente ingresos y gastos procedentes de activos que generan rendimientos de forma ampliamente independiente de los demás recursos de la empresa: determinadas inversiones, participaciones por puesta en equivalencia o activos de inversión. El análisis depende, no obstante, de la actividad principal.
Categoría de financiación
Incluye, en particular, ingresos y gastos relacionados con pasivos procedentes de operaciones de financiación. Los intereses sobre otros pasivos, como la actualización de determinadas provisiones, también deben analizarse según IFRS 18.
Dos subtotales obligatorios
IFRS 18 exige presentar el resultado operativo y el resultado antes de financiación e impuestos. Estos subtotales ofrecen una base común de comparación donde IAS 1 permitía mayor libertad.
Reglas específicas según la actividad
Un banco, una aseguradora o una sociedad de inversión puede clasificar como operativos determinados ingresos y gastos que una empresa industrial presentaría como inversión o financiación. Cada grupo debe documentar sus actividades principales y aplicar las reglas al nivel adecuado.
Consecuencias para consolidación y EPM
- enriquecer el plan de cuentas o las propiedades de reporting;
- crear reglas de mapping por naturaleza, transacción y actividad;
- adaptar paquetes, controles e informes;
- gestionar excepciones por entidad o sector;
- preparar una pista de auditoría desde las cuentas locales hasta los estados publicados.
La clasificación no siempre podrá deducirse únicamente de la cuenta contable. Las dimensiones analíticas, la naturaleza de la contraparte o el tipo de instrumento pueden resultar esenciales.
El enfoque adecuado
- inventariar las líneas actuales de la cuenta de resultados;
- definir las reglas de clasificación y casos particulares;
- simular el nuevo formato en un cierre anterior;
- identificar datos ausentes y ajustes manuales;
- industrializar las reglas en la herramienta de consolidación.
IFRS 18 no es solo un cambio de presentación. Es un proyecto de datos, gobernanza y sistemas de información que debe acercar la visión estatutaria del rendimiento a las necesidades de gestión.