
En 2026, la mayoría de las nuevas iniciativas EPM se orientan hacia la nube. Los proveedores concentran sus inversiones en sus ofertas SaaS, mientras que las empresas buscan mayor agilidad, integración y acceso a las innovaciones de IA.
Por qué se acelera la transición
- actualizaciones más frecuentes;
- reducción de la infraestructura que debe mantenerse;
- acceso más rápido a las innovaciones;
- mejor capacidad para conectar equipos distribuidos;
- escalabilidad e industrialización de las operaciones;
- presión creciente sobre las competencias técnicas históricas.
La nube no elimina la complejidad
Un proyecto SaaS mantiene los retos de negocio: plan de cuentas, reglas de consolidación, seguridad, interfaces, controles y gobernanza. La deuda funcional de un sistema antiguo no desaparece al trasladarlo a la nube.
Los argumentos que siguen favoreciendo el on-premise
Algunos grupos mantienen entornos locales por motivos regulatorios, de soberanía, dependencias técnicas o amortización de inversiones existentes. Las interfaces críticas y las grandes personalizaciones pueden hacer que una migración progresiva sea más pertinente que una ruptura brusca.
Los verdaderos criterios de decisión
- coste total durante varios años;
- ritmo de actualización;
- ubicación y protección de los datos;
- reversibilidad y portabilidad;
- rendimiento de flujos y volúmenes;
- nivel de personalización;
- continuidad de negocio y compromisos de servicio;
- ecosistema de competencias disponible.
Evitar la falsa comparación entre licencia y suscripción
El coste on-premise también incluye infraestructura, copias de seguridad, actualizaciones, seguridad, operaciones y competencias internas. SaaS incluye parte de estos servicios, pero puede introducir costes de consumo, integración o almacenamiento. La comparación debe centrarse en el coste total y el servicio prestado.
Una migración es una oportunidad para simplificar
La mejor trayectoria no consiste en reproducir de forma idéntica todas las personalizaciones históricas. Es necesario distinguir las necesidades esenciales, las soluciones alternativas ya innecesarias y los procesos que deben estandarizarse.
Enfoque recomendado
- cartografiar la arquitectura y las dependencias;
- medir los usos y volúmenes reales;
- definir los requisitos de seguridad y reversibilidad;
- crear prototipos de las interfaces críticas;
- migrar por dominio o ciclo cuando reduzca el riesgo;
- prever un periodo de funcionamiento en paralelo.
La transición se acelera, pero la nube no es un fin en sí misma. La decisión debe mejorar de forma sostenible los procesos financieros, la calidad de los datos y la capacidad de evolución de la empresa.