
Las líneas «otros ingresos», «otros gastos» u «otros elementos» son frecuentes en los planes de cuentas y los informes financieros. IFRS 18 refuerza los principios de agregación y desagregación y obliga a los grupos a reconsiderar la pertinencia de estas agrupaciones.
IFRS 18 no prohíbe literalmente la palabra «otros»
La norma no prohíbe todas las etiquetas «otros». Sin embargo, exige que la información material no quede oculta por una agregación excesiva o una denominación poco descriptiva. Una partida residual debe seguir siendo comprensible y su composición debe poder explicarse.
Por qué los datos actuales pueden ser insuficientes
Cuando una cuenta de grupo recibe operaciones muy diferentes, el desglose suele realizarse manualmente al preparar las notas. Esta práctica se vuelve arriesgada si el detalle ya no está disponible o si los umbrales de materialidad se evalúan demasiado tarde.
Consecuencias para la granularidad
- crear cuentas o subcuentas mejor definidas;
- añadir dimensiones analíticas;
- recopilar detalles adicionales en el paquete de reporting;
- conservar el detalle transaccional;
- implantar controles de materialidad y alertas sobre partidas residuales;
- mantener la coherencia de las etiquetas entre estados principales y notas.
Evitar dos excesos opuestos
Una granularidad insuficiente oculta información útil, pero una granularidad excesiva sobrecarga la recopilación y complica los controles. El nivel adecuado depende de la naturaleza, similitud y materialidad de los elementos y de las necesidades de los usuarios de los estados financieros.
Impacto en los sistemas EPM
Las herramientas deben permitir descender desde una partida publicada hasta sus componentes. Las reglas de agrupación deben ser transparentes y las partidas «otros» deben supervisarse automáticamente. Puede activarse una alerta cuando un saldo supere un umbral o contenga un componente material.
Un enfoque práctico
- inventariar las líneas y cuentas que contengan «otros»;
- analizar su composición durante varios periodos;
- identificar los componentes recurrentes o materiales;
- definir los desgloses necesarios;
- adaptar el plan de cuentas, los formularios y los controles;
- armonizar las etiquetas en todos los idiomas de publicación.
Un beneficio más allá de IFRS 18
Una mayor granularidad mejora también el control de gestión, el análisis de desviaciones y la calidad del forecast. Los datos recopilados para IFRS 18 pueden convertirse en un activo de gestión, siempre que no generen un proceso puramente regulatorio desconectado de los usos internos.
El objetivo no es multiplicar las cuentas, sino disponer del detalle útil en el lugar y momento adecuados, con una gobernanza clara.